RetroBits: El capitán Sevilla (1988)

Corria el año 1988 y lo que más tarde se denominó como «la edad de oro del soft español» se encontraba en su punto más álgido. Nada tenían que envidiar los juegos que se producían en la península con los que llegaban del resto de Europa y América. Quizá en aquel momento solo quedaba por delante la industria japonesa del videojuego pero eso, queridos viejunos, es hablar de otro planeta habitado por marcianos de ojos rasgados que, en materia de entretenimiento interactivo, estaban, están y estarán a años luz. Tened en cuenta que allí existen titulaciones universitarias centradas única y exclusivamente en el desarrollo de juegos digitales.

Pero bien, vayamos al lío. En un momento en el qual práticamente cualquier juego firmado por una empresa española era un éxito asegurado, Dinamic, se lanzó a la aventura de crear un héroe que pudiese llegar a ser una franquicia de éxito rotundo como lo fue Mario, Sonic o posteriormente Lara Croft. Para ello contrataron al afamado dibujante de cómics Max para que crease, a partir de unas premisas que podríamos definir como muy «cañís», un nuevo héroe que hiciese que los jóvenes de final de los 80 disfrutásemos ayudándolo en su afán por derrotar al temible profesor Torrebruno. Esta era básicamente la psinopsis del juego:

«Mariano López, transportista de embutidos, sufre los efectos de una explosión nuclear. Inconsciente, queda tendido en la calzada junto a sus embutidos y a los restos del camión, que se esparcen por toda la zona del siniestro. Horas más tarde se despierta hambriento, e ingiere una de sus salchichas afectadas por la radiación.

Pero, ¿¡Qué diablos está sucediendo!? Mariano se está transformando: todos sus músculos crecen; su estatura aumenta; su vulgar rostro se convierte en el de un apuesto super-héroe dispuesto a combatir al malvado profesor TORREBRUNO.»

Podéis deducir que «Mariano López» es nuestro «Capitán Sevilla» pero durante el juego solo se completaba su transformación si conseguíamos morcillas radioactivas que nos convertían en super-heroe y nos permitían utilizar nuestros super-poderes, a saber: supersalto, vuelo sin motor y superfuerza

Se desarrolló para las plataformas MSX, Spectrum y Amstrad CPC. Aquí os dejo el gameplay de Spectrum:

El juego tenía una dificultad en ciertos momentos endiablada, cosa que hacía que pasar pantallas fuese todo un reto. Era un juego largo, de hecho estaba dividido en dos partes. Primero cargabas la cara A del cassette del juego y, al finalizar la primera parte te daban una contraseña. Entonces tenías que cargar la cara B del cassette e introducir la contraseña conseguida para seguir jugando.

Como ya podéis imaginar el «Capitán Sevilla» jamás se convirtió en el Mario peninsular ni se creó todo un imperio de márketing a su alrededor. Los factores por los que no triunfó fueron diversos pero, os aseguro, que para nada era un mal juego. Quizá si un juego demasiado freak para la época, quizá si demasiado adelantado a su tiempo. Pero restará para siempre en  el recuerdo de los más jugones.

En 2009 ComputerEmuzone realizó un remake del videojuego bajo licencia GPL que podéis descargar aquí en versión PC, Mac o Linux.

Como joyita final os dejo aquí el cómic dibujado por Max sobre el super-heroe sevillano que publicó la revista MicroHobby.

Tomad la medicación viejunos…