Ya os he hablado alguna que otra vez sobre ciertas modas que surgen de tanto en tanto en el mundo del cine de forma espontanea. Me refiero a cuando de pronto y durante un corto espacio de tiempo aparecen varias películas e incluso series de televisión de similar temática. Eso sucede a menudo para aprovecharse del éxito de una película. ¿Recordáis cuantos clones les salieron a Indiana Jones o a Conan, el bárbaro? Otras veces lo que ocurre es que alguien tiene acceso al tratamiento de guión de una película que se va a rodar en breve. Oliéndose que esa película va a ser un éxito lo que decide es realizar una película de similar temática. Eso es lo que ocurrió por ejemplo con “Rambo: Acorralado parte II” y “Desaparecido en combate”. Y otras veces lo que pasa es un poquito de las dos cosas citadas. Como buen ejemplo tenéis las películas que trataban sobre niños que se transformaban en adulto por arte de magia de las que os hable hace un tiempo. En esta lista figuraba un título protagonizado por Tom Hanks que, casualidades de la vida, también forma parte de nuestra lista de hoy.
Y es que hoy os voy a hablaros de una efímera moda que surgió a finales de los 80. Lo creáis o no, hubo un tiempo en que varios productores creyeron que lo que quería el público era ver una película de colegas, ya sabéis, dos duros policías muy diferentes entre sí, como “Arma letal”, por ejemplo, en la que un miembro fuera humano y el otro un can. Lo bueno del tema es que no iban muy equivocados pues un par de las propuestas tuvieron bastante éxito. Lo que pasa es que luego se abusó demasiado del tema y pasó lo que tenía que pasar. Que la moda murió sin que nadie la llorara. Una vez dicho esto, vayamos a descubrir qué títulos se esconden en nuestra lista. Coged vuestra placa, vuestra pistola y el bozal de vuestro perro y poneos cómodos.
“Superagente K-9” (1989)
Antes de hablar estrictamente de esta película dejadme explicaros una cosa. En inglés K9 se pronuncia exactamente igual que “canine”, canino en español, y es con esta terminología como son conocidos los perros policías. Esta gracia se pierde en la traducción al español, pero ahí queda.
Respecto a la película deciros que fue un vehículo para el lucimiento de James Belushi, bastante popular por aquel entonces, aprovechando sus dotes tanto para la comedia como para el cine de acción. De hecho, un año antes había reventado las taquillas con otra película de colegas, “Danko: calor rojo”. En aquella ocasión el que le acompañaba, y verdadero protagonista de la película, era Arnold Schwarzenegger.
En “Superagente K-9”, Belushi interpreta a Michael Dooley, un duro policía de San Diego obcecado en atrapar a un peligroso traficante de armas internacional. Para ayudarle con sus pesquisas se le asigna un perro policía llamado Jerry Lee que es un fenómeno detectando estupefacientes. Lo que pasa es que también es un pelín travieso y solo trabaja cuando le apetece. Poli temperamental y perro juguetón. Ya tenemos la comedia servida.
La formula funcionó, y me atrevería a decir que aún funciona, a las mil maravillas, y la película fue un exitazo, recaudando más de 78 millones de dólares.
Años después, y cuando la carrera de Belushi estaba bastante hundida, se rodaron dos secuelas directas a vídeo: “Superagente K-911” (1999) y “K-9: P.I.” (2002). Así mismo, en su momento se planteó hacer una serie de televisión que acabó derivando en un esperpento del que os hablaré un poquito más tarde.
“Socios y sabuesos” (1989)
Cuatro meses después del estreno de “Superagente K-9” llegó a las pantallas “Socios y sabuesos”, la que es la mejor película de todo este ciclo de poli y perro.
Protagonizada por el gran Tom Hanks la película nos cuenta las aventuras de Scott Turner, un detective ordenado hasta límites enfermizos que se tiene que hacer cargo de un baboso perro llamado Hooch, pues es el único testigo del crimen que tiene que investigar. No hace falta decir que la relación entre un perro que saca babas a litros y un hombre limpio y pulcro no puede ir bien, ¿verdad? Pues eso es lo que sucede para hilaridad del público.
Al igual que el título anteriormente reseñado, “Socios y sabuesos” fue un éxito de taquilla. Pero, y aquí es cuando espero sorprenderos, recaudó menos que la película de Belushi. En concreto su taquilla ascendió a poco más de 71 millones. También es interesante citar que la película de Hanks costó 4 millones más que la de Belushi, así el beneficio de “Superagente K-9” fue de más de 61 millones mientras que el de “Socios y sabuesos” fue solo de 50. Que la cinta protagonizada por Belushi se estrenara antes la benefició mucho a pesar de ser, en mi humilde opinión, inferior a la de Hanks.
A pesar del éxito y de la popularidad de Hanks nunca surgió la idea de rodar una secuela. Lo que sí se decidió fue realizar una serie de televisión. La serie estaría protagonizada por Thomas F. Wilson, recordado por interpretar a Biff Tanen en la saga “Regreso al futuro”. Lamentablemente la idea no pasó del episodio piloto. Si estáis muy interesados en él, lo podéis encontrar enterito en YouTube.
“K-9000” (1991)
Os decía antes que tras el éxito de “Superagente K-9” se pensó en realizar una serie de televisión. Pues veréis, esta idea inicial fue mutando hasta convertirse en lo que acabó siendo “K-9000”, que se rodó a modo de episodio piloto y que se acabó vendiendo al mundo como una película independiente.
La cosa iba sobre un perro al que le habían implantado una computadora en el cerebro con la finalidad de convertirlo en la herramienta ideal para capturar criminales. Evidentemente una cosa así no interesa que exista a los malhechores. Así que un grupo de ladrones decide secuestrar a Niner, que así se llama el perro, para acabar con el problema. Para recuperarlo se recurre al duro policía Eddie Monroe, al que se le inserta un microchip en el cerebro que le permite comunicarse con el chucho. Sí, es lo que estáis pensando. ¡Podemos oír al perro!
El telefilm fue interpretado por dos rostros conocidos de la pequeña pantalla: Chris Mulkey, recién salido de “Twin Peaks”, y Catherine Oxemberg, la Amanda Carrington de “Dinastía”.
Como decía, la cosa no tuvo éxito y no se dio luz verde a la serie. A España llegó en VHS y en el tráiler promocional aparecía Steven E. de Souza, director de “Street Fighter: La última batalla” con Van Damme, que era el creador del telefilm. El tío, ni corto ni perezoso, decía que si “Superman” nos hizo creer que un hombre puede volar, “K-9000” nos iba a hacer creer que un perro podía hablar. ¡Eh! Y se quedaba tan pancho.
Por desgracia el bueno de Steven no fue el único que pensó que nos podría hacer creer que un perro podía hablar.
“Tequila y Bonetti” (1992)
Para mí es un misterio cómo fue posible que alguien como Donald P. Bellisario, creador de series como “Magnum”, “Cuentos del mono de oro” o “A través del tiempo”, llegara a realizar algo tan horrible como “Tequila y Bonetti”.
Aquí se juntaron dos desafortunadas ideas. Por un lado, que la gente aún tenía ganas de ver productos protagonizados por un policía y un perro. Por otro, y el peor de los dos, que la gente quería oír lo que pensaba el perro.
Esta es la base de esta serie en la que vemos como Nick Bonetti (el televisivo Jack Scalia), un duro policía de Nueva York que tras un lamentable suceso es enviado a Los Ángeles, forma pareja con Tequila, un perro adicto a comer burritos. Entre caso y caso a resolver seremos testigos de la difícil relación entre humano y chucho. Y es que Bonetti tiene un pasado turbio que le atormenta y Tequila es un pasota de la ostia.
La gracia, que tampoco era mucha, es que la vecina de Bonetti era una mujer con poderes psíquicos que era capaz de oír lo que pensaba Tequila y nosotros lo hacíamos con ella. Por lo demás la serie era flojilla. Lo era tanto que el público le dio la espalda enseguida y fue cancelada tras tan solo doce episodios. Cosa poco sorprendente. Lo increíble es que alguien pensara que esto iba a interesar al público. Pues esperaos, porque ocho años después alguien lo pensó de nuevo.
Efectivamente, en el año 2000 alguien decidió que revivir la serie era una buena idea pues estaba seguro que había millones de personas deseosas de ver de nuevo a Bonetti y Tequila. ¿Y quién pudo pensar semejante estupidez? Pues nuestros amigos los italianos.
Todo fue debido a que en ese momento la serie austriaca “Rex, un policía diferente” estaba teniendo un éxito inusitado en toda Europa. Los italianos, muertos de envidia, decidieron competir con ella y para ella decidieron revivir la serie “Tequila y Bonetti” con una burda excusa argumental para trasladar la acción de Estados Unidos a Italia. El proyecto tuvo menos éxito que una pizza de tofu y la serie fue cancelada tras solo nueve episodios. Muchos me parecen.
“Top Dog” (1995)
En esta vida nada termina hasta que Chuck Norris dice que se ha acabado y la moda de películas de policías y perros no iba a ser una excepción.
Así fue cómo llegó a nuestras vidas, y cuando nadie lo esperaba, “Top Dog” la película cuyo fracaso finiquitó el ciclo que estamos analizando.
En 1995, y tras la desaparición de la Cannon, la carrera cinematográfica de Chuck Norris estaba tocada de muerte. Seguía siendo popular gracias a la serie “Walker, Texas Ranger”, pero los años en que la gente hacía cola en el cine para ver sus películas ya habían quedado atrás. E intentar captar de nuevo su atención con cosas como “Top Dog” no fue la mejor de las ideas.
La película es un torpe remedo tanto de “Superagente K-9” como de “Socios y sabuesos”. Jake Wilder es un duro policía de San Diego que está tratando de desarticular una célula terrorista. Para ello contará con la ayuda de Reno, un perro policía cuyo anterior compañero fue asesinado por estos mismos terroristas. La cosa no pinta muy divertida, pero si a eso le añadimos las pocas dotes que tiene Norris para la comedia, y para cualquier otro género que no sea la acción, os podéis hacer una idea del desaguisado.
Pero a la falta de atractivo a la película se le unió otra desgracia. Su estreno vino precedido por un atentado terrorista nueve días antes en Oklahoma City. Esto la afectó mucho en su carrera comercial pues la gente veía demasiadas similitudes entre la película y la realidad. El fracaso fue de órdago pues de los 6 millones que costó apenas pudo recuperar 5. La carrera en los cines de Norris ya estaba oficialmente muerta y enterrada. Él se encargaría de poner los últimos clavos a su ataúd con las mediocres “El guerrero del bosque” y “Las campanas de la inocencia”.
Antes de finalizar un par de aclaraciones. Primero me gustaría decir que un año antes de iniciarse esta moda llegaba a televisión la serie “Katts y su perro”, sobre un policía recién salido de la academia llamado Hank Katts al que le adjudicaban un perro de compañero. Toda la gracia de la serie se perdía con la traducción del título. Para los que sepan menos ingles que yo decirles que “Cat” en ingles significa “Gato”. Así que su título original “Katts & dog” podría traducirse como “Gatos y perro”. Puro descojone, vamos. La serie estuvo en antena de 1988 a 1993. Si no la he reseñado antes es porque en esta serie no se daban los supuestos necesarios para formar parte de la lista. Ni el policía era duro ni él y el perro sufrían choque de caracteres.
La segunda aclaración viene por “Rex, un policía diferente”, que aunque nombrada de pasada no formaba parte de nuestra lista. Los motivos son prácticamente idénticos a los de “Katts y su perro”. Aquí además el policía protagonista iba cambiando y no formaba pareja exclusivamente con el perro sino que ambos formaban parte de una brigada.
Y con estas puntualizaciones terminamos por hoy. No sé a vosotros, pero a mí me fascina repasar de tanto en tanto películas de similar temática y más si encima esta temática es tan absurda como la de hoy. Llega la hora de que digáis algo si os apetece. Opinad de las películas de esta lista, añadid títulos si lo creéis conveniente o proponed otra temática para organizar un ciclo parecido. Y por favor, sentiros libres de lanzarme halagos. De hecho mi ego los necesita. Así que, contad, contad…